Las industrias químicas dependen de forma crítica de la calidad del agua utilizada en sus procesos, ya que esta impacta directamente en el rendimiento de sistemas de filtración, en la protección de equipos como la ultrafiltración (UF) y en la estabilidad operativa global de la planta.
En este caso, el uso de agua de pozo con carga de sólidos generaba un impacto directo en los costes operativos, la frecuencia de mantenimiento y la eficiencia del sistema de tratamiento.
En la instalación se identificaron varias problemáticas asociadas al agua de pozo en el proceso industrial:
Estas condiciones derivaban en un incremento de costes y una menor eficiencia global de la instalación.
Se implementó una solución basada en AZUD HELIX AUTOMATIC con discos WS, diseñada en dos etapas de filtración para optimizar la protección del sistema de ultrafiltración y reducir consumos.
Etapa 1 – Filtración de desbaste (20 micras)
Etapa 2 – Filtración de pulido (5 micras)