Máxima tecnificación para un cultivo sin margen de error
Los berries —como la fresa, frambuesa, arándano o mora— son cultivos de alto valor y gran sensibilidad. Se producen mayoritariamente en sistemas sin suelo, ya sea bajo invernadero, túneles o incluso en campo abierto, normalmente en macetas o sacos de sustrato.
Este modelo de cultivo exige una gestión altamente tecnificada del riego, ya que cualquier desviación afecta directamente a la calidad del fruto, la vida útil postcosecha y la rentabilidad de la campaña.
Los berries son altamente perecederos, susceptibles a enfermedades fúngicas y a plagas y extremadamente sensibles al manejo postcosecha. El mercado exige frutos con buen color, textura firme, sin defectos ni daños mecánicos.
El sustrato tiene capacidad hídrica y nutritiva limitada, lo que exige riegos frecuentes y muy precisos.
Son cultivos sensibles al pH del suelo, a la salinidad, al exceso de humedad o al estrés hídrico. Requieren un riego localizado muy preciso y una nutrición controlada. Incluso ligeras desviaciones impactan en firmeza, sabor o sanidad del fruto.
Muy altos costes de mano de obra por su baja disponibilidad y necesidad de especialización. La recolección es manual, frecuente y debe ser muy cuidadosa.
En AZUD diseñamos soluciones específicas para el cultivo sin suelo, con sistemas que permiten un control total sobre el agua, los nutrientes y la uniformidad del riego. Todo ello pensado para maximizar la productividad y la calidad, sin margen de error.
Porque en berries, cada detalle importa.
Con las soluciones AZUD para berries:
En AZUD, diseñamos precisión para que cada fruto llegue perfecto.